RESPETO PARA LA DISIDENCIA CUBANA

Oscar Espinosa Chepe
Economista y Periodista  Independiente
Prisionero de Conciencia de los 75,condenado a 20 años,
Con Licencia Extrapenal por serias enfermedades

Miriam Leiva 
Periodista Independiente
Activista de la Sociedad Civil

La Habana, 4 de marzo de 2009

 

A pesar de la represión del Gobierno, la disidencia cubana sigue activa y crece.  La cantidad de personas que en La Habana y el interior del país defienden los derechos humanos y la democracia continúa aumentado.  Ya no se trata de las decenas que comenzaron esta patriótica obra.  Las autoridades con su vigilancia, cárceles, despido de los trabajos y conversión de los activistas en NO PERSONAS, ha fallado en destruir la oposición.

Por defender los derechos a pensar y defender lo justo, los disidentes hemos preferido la “ Estrella que alumbra y mata”, a una vida de comodidades, carente de peligro.  Es cierto que se han cometido errores, subsisten  ansias de protagonismo y hasta el presente no se ha conseguido establecer una plataforma única.  

Es muy conocido que el Gobierno ha empleado sus poderosas fuerzas represivas, armadas con toda la experiencia y la maldad de los cuerpos de la policía política en el antiguo bloque soviético, para la creación de problemas y confusiones a través de agentes infiltrados.  En la causa de los 75 fueron destapados 12 agentes, algunos  de los cuales habían alcanzado posiciones importantes dentro del movimiento opositor.

Por eso resulta extraño que desde Miami surjan voces, que en lugar de alentar y apoyar a la disidencia interna, traten de denigrarla y dividirla.  Algunas de esas voces ponen como ejemplo de la debilidad de la oposición que un grupo de Presidentes de países de América Latina  no le prestaran atención durante sus recientes visitas a Cuba,  cuando lo que tendrían que señalar es la falta de sensibilidad y espíritu democrático por parte de esos dignatarios ante la triste realidad cubana y la constante violación de los derechos humanos.

Estos fiscales contra la disidencia, minoritarios dentro del exilio, ahora enfocan sus cañones contra el ‘’Diálogo Nacional” convocado en febrero pasado.  Repiten lo que hicieron contra el “Proyecto Varela”, logrando que algunos sectores de la disidencia no lo apoyaran, lo que no impidió que fuera la única propuesta sustentada nacionalmente por más de 25 000 de cubanos, y presentado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Asimismo presentan argumentos que coinciden  con la propaganda del totalitarismo, cuando señalan que “las remesas se convirtieron en metas salariales para algunos miembros de los grupos opositores…”. Tal es la acusación oficial, que trata de mostrar a la disidencia como agentes de una potencia extranjera.  Hemos considerado errónea  la política de Estados Unidos hacia Cuba, pues le ha servido como excusa para justificar la represión y el desastre nacional.  Estamos muy esperanzados de que el Presidente Barack Obama cumpla sus promesas electorales, y prime la sensatez para beneficio de nuestros dos países y pueblos. Si existieran pruebas contra algunas personas de estar lucrando con la disidencia debería señalarse  los involucrados y no enlodar a miles de personas honestas hoy perseguidas con saña  y  asfixiadas económicamente por el régimen por desear una Cuba democrática.   

Tenemos que enfatizar que muchos opositores hemos estado en desacuerdo con los fondos del gobierno norteamericano supuestamente destinados a la disidencia, y que abrumadoramente han quedado en la Florida, como fuera reflejado por auditorias  de Estados Unidos, y denunciado por reconocidas  organizaciones del exilio en Miami.  Quienes divulgan tales infundios deberían venir a Cuba para ver como malvive la mayoría de los disidentes y las familias de los presos, que necesitan ayuda humanitaria. Deberían conocer la situación real de los hermanos que están en prisión.  Así podrían opinar con objetividad.  

Queremos aclarar, para evitar confusiones, que si  nos han leído en periódicos de Miami, como El Nuevo Herald, no piensen que  hemos recibido pago por esa labor periodística, que bien podría ser remunerada como todo trabajo honesto. Pero nos basta y agradecemos la oportunidad de poder expresar nuestra verdad a los compatriotas del exilio.  Lo mismo podríamos decir  de emisoras como Radio Martí, donde durante casi cinco años hubo el programa “Charlando con Chepe”, hasta ser enviado a prisión. Después de haber salido con una licencia extrapenal continuamos colaborando, sin recibir nunca   pago alguno, que además no reclamamos.  Apreciamos la oportunidad que nos ha brindado esa emisora de dar a conocer nuestros criterios al pueblo dentro de Cuba, lo cual nos niega el gobierno de nuestro país.

Resulta penosa la maniobra- presente en los escritos mencionados- dirigida a dividir a quienes luchamos por una Cuba democrática, y para tratar de enfrentar a los antiguos disidentes que durante  años hemos permanecido dentro de Cuba fieles a nuestros ideales con los jóvenes que surgen utilizando las nuevas tecnologías de la información con sus originales métodos.

Resulta seguro que los esfuerzos de la disidencia interna apoyados, cada día con mayor fuerza, por el pueblo cubano y  la abrumadora mayoría del exilio, lograran el fin del totalitarismo que ha destruido Cuba.  Eso no lo podrá evitar la represión, los agentes encubiertos, la insensibilidad de algunos gobiernos extranjeros, ni los que desde el exterior nos menosprecian

 

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