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El Cuentero Mayor |
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Por Julio César Gálvez |
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Hablar de Onelio Jorge Cardoso no es tarea fácil. A pesar de que falleció el 29 de mayo de 1986, las nuevas generaciones de cubanos no conocen mucho de su obra, lograda a base de tesón y esfuerzo personal en su superación y su lucha por la subsistencia diaria. Nacido el 11 de mayo de 1914 en Calabazar de Sagua, en la provincia de Las Villas, se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras en el Instituto de la ciudad de Santa Clara En 1936 conquistó el Primer Premio de Cuento convocado por la Revista Social , con su relato El Milagro Desempeñó varios trabajos: vendedor ambulante, viajante de medicamentos, fotógrafo y maestro rural, donde conoció y trabó profunda amistad con el escritor y poeta Raúl Ferrer, donde pasó a ser director del Noticiero Radial de la Emisora Mil Diez y guionista para la radio y la televisión cubana. En 1945 mereció el Premio Nacional de Cuentos Hernández Catá por su relato Los Carboneros, sin embargo fue Taita, Diga Usted Como… su primer libro de cuentos publicado en la colección Lunes de México, que contó con prólogo de José Antonio Portuondo. Sus primeros cuentos escritos en la década de los años 40 tenían como espacio referencial las zonas rurales, y sus asuntos se referían generalmente a los problemas del campesino cubano o a los hombres de mar. Aunque es cierto que su mayor interés –sobre todo en sus primeros libros- lo que motivó que fuera incluido en una tendencia que se dio en llamar “Criollismo” y que tuvo su mayor auge durante los años 40 y principios de los 50 del pasado Siglo. Onelio trasciende la simple crónica de vidas para realizar verdaderas obras a partir de esa fuente. En sus libros mayores no cesa su preocupación por el hombre, especialmente en cuanto a los valores morales y a la necesidad humana de satisfacciones espirituales, casi siempre relacionados con la cultura, tema que inauguró tempranamente con El Cuentero en 1944. Algunas de sus mejores obras tienen que ver con esto, ya por el tratamiento de la función del arte como transformador de personalidades, “Nadie me Encuentre ese Muerto” , por la defensa de la imaginación y la fantasía “Jacinto Carpintero”, o por el diálogo activo entre el creador de obras artísticas y los receptores “La Noche Como una Piedra”, entre otras vías que tocan similares asuntos. Imaginación y fantasía son rasgos indispensables en la personalidad humana en la obra de Onelio, pero en sus cuentos esto tiene un sentido alegórico, para señalar tanto cuestiones morales como del conocimiento, la vida, la muerte, la funcionalidad del arte y la literatura y otros temas de gran generalidad. Pero sin duda Onelio Jorge Cardoso se anota un éxito fenomenal con su libro El Caballo de Coral publicado en 1960 por el departamento de cultura en Santa Clara, donde plantea como explicación del elemento fantástico, que también aparece en El Cuentero , la teoría de Onelio acerca de los dos apetitos humanos que pugnaban en la ruda realidad de los campesinos, carboneros y pescadores cubanos. Sus cuentos han sido llevados a la escena y traducidos a diversos idiomas, así como recogidos en varias antologías. El Ballet Nacional de Cuba representó El Caballo de Coral en 1960. Fue Consejero Cultural en la Embajada de Cuba en Perú en 1966. Entre sus obras infantiles destacan El cangrejo Volador, Caballito Blanco, Pájaro, Murciélago y Ratón, mientras que El Canto de la Cigarra, es una especie de resumen de esta temática. Un Tiempo para Dos, Peña, El Hombre, Francisca y la Muerte, Un Brindis por el Zonzo, son algunos e sus relatos más conmovedores, que en un tiempo pasado ganaban espacio en la programación de la televisión cubana, pero ahora no tienen la misma divulgación que antes.
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