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Revista DESAFIOS
Año 1486
Abril/Junio 2009

Consejo Unitario de Trabajadores Cubanos (CUTC)

Vistas Paisajes Cubanos

A FAVOR DE LA MARIPOSA

Por José Antonio Fornaris / Agencia Cuba-Verdad

NOTICIAS: Enviadas por Raúl Fernández Rivero

La Habana – www.PayoLibre.com  – Un grupo de cubanos, basados en sus derechos ciudadanos, está redactando una moción sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. Ellos desean poder plantear, a través de ese documento, sus valoraciones sobre el tema en la próxima reunión de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que debe realizarse en Ginebra entre marzo y abril del próximo año.

El trabajo ya se encuentra bastante adelantado, y como eso no es un secreto, han dado a conocer públicamente que la redacción de ese documento está en marcha.

Este jueves, dos de los integrantes de lo que se ha dado en llamar Junta de Redacción fueron detenidos en la vía pública por un policía de civil y conducidos a una estación policíaca y allí interrogados y amenazados por la seguridad del estado con ser llevados durante varios años a prisión por tratar de que esa moción sea presentada en Ginebra.

Días antes una emisora de radio gubernamental ya había dicho que un grupo de mercenarios estaba redactando una moción de condena a Cuba para ser llevada a la próxima reunión de la Comisión de Derechos Humanos.

Nada más lejos de la verdad. Ni los que están preparando esa moción son mercenarios ni en ella se pide condena al gobierno de Cuba, mucho menos a Cuba.

En la moción, que ya está casi terminada, se señalan evidentes violaciones a los derechos fundamentales de los cubanos y se sugiere la forma de resolver esa situación. No hay nada en ese documento que indique que se quiere una victoria para alguien o una derrota para alguien, en última instancia lo que se desea es que se respeten los derechos humanos.

La violación a los derechos humanos en Cuba es imposible de ocultar porque muchas de esas violaciones están plasmadas en la Constitución de 1976 y el vigente Código Penal. Pero además, ¿es que no es una violación de esos derechos detener y amenazar con muchos años de cárcel a personas que desasean dar sus valoraciones de manera pública e internacional del atropello permanente que existe a los derechos fundamentales en esta isla?

Es una constante del régimen de La Habana, ha sido así durante decenios, acusar a los que se le oponen, no importa en la forma que sea, de estar al servicio de intereses extranjeros.

Eso es, en la menor de las valoraciones, algo en extremo ridículo, porque es imposible, que al menos por causalidad, alguien no sienta que los intereses de la nación están siendo vulnerados por los gobernantes y se oponga a ello.

El comunismo en Cuba alteró el curso natural de la sociedad y de la vida en general de la nación, a tenor con eso creó caricaturas de buenos y malos. Los buenos son los que apoyan incondicionalmente al sistema, los malos los que plantean desacuerdos y quieren cambios.

No importa que esos desacuerdos sean en el terreno de los derechos humanos y se quiera con mano blanda poner un bálsamo a esas llagas. El Estado tratará siempre de emplear su poder en aplastar.

Hay una poesía del cantautor Pedro Luis Ferrer que termina preguntando, “¿A quien debo combatir, a la triste mariposa o al jardinero senil? En este caso la mariposa son los derechos fundamentales de la población cubana, el jardinero todos sabemos quién es. Los que desean desde dentro de la isla plantar la moción en Ginebra no van a combatir a la mariposa.


Sorpresivamente

En esta hora,
al cabo de los murciélagos,
la reticente podredumbre se empecina
en su labor de zapa.

Desde lo insondable del crepúsculo
-tal vez desde su aurora-
un vocerío inasible rasga
los colores
y el tropel mayor de cuantos se hayan visto
en la terca historia
de las imprecaciones
acosa al último vestigio
de compostura a la perenne usanza.

Pero los relumbres de mariposas
saltan gozosos de surco a surco,
de lodo a perspicacia,
escapándoseles casi a los sentidos,
dulcificando
los aposentos vacíos, gustosamente
desgastando
aquel vaho iracundo que desollaba los claveles.

Persiste la esperanza.

Roberto Jiménez   Miami, Julio 24 de 1985

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