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Carta a congresistas que visitaron a Castro
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Cuando uno está luchando por la
libertad y los derechos humanos dentro de una sociedad totalitaria como
la que existe en Cuba, a uno le duele y se siente ofendido cuando
ciudadanos de una sociedad libre que tienen acceso a información sin
censura visitan nuestra Isla y no tienen el valor de preguntar por los
prisioneros políticos injustamente encarcelados.
¿Cómo pueden ustedes ser tan
insensibles ante la opresión que las Damas de Blanco sufren cada día
cuando exigen la libertad de sus seres queridos? Las imágenes de estas
mujeres caminando por las calles de La Habana debe tocar la conciencia
de toda persona de buena voluntad.
Nosotros, los que firmamos esta
carta, somos un joven matrimonio negro miembros de la oposición que
comenzamos una huelga de hambre el 17 de febrero de 2009 para exigir que
se ponga fin al acoso contra los prisioneros políticos cubanos, contra
sus familias y contra los miembros de la oposición en Cuba. Hoy
continuamos esta protesta con un ayuno con alimentación líquida.
Una de las peticiones específicas
de nuestra protesta es demandar que las autoridades del régimen respeten
los derechos del prisionero político Mario Alberto Pérez Aguilera,
hermano y cuñado de los autores de esta carta, quien ha sido golpeado
repetidamente y está confinado a solitario y tortura y todavía está
aislado en una celda de la Prisión Provincial en Santa Clara.
Cuando ustedes se estaban reuniendo
con los hermanos Castro, a sólo 300 kilómetros de la capital, nuestro
hogar y los cinco protestantes que están en ella fueron objeto de un
brutal asedio por las fuerzas combinadas de la policía nacional y la
policía política. Durante ese tiempo, los comisarios del gobierno al que
ustedes han elogiado tanto, lanzaron gases tóxicos contra nuestra casa y
el dañino humo puso en peligro nuestras vidas.
Además, el régimen de Castro está
usando sus fuerzas de represión para impedirle la entrada a nuestra casa
a cualquiera que se interese por nuestra salud, incluyendo nuestras
familias. Este es el caso de Iris Pérez Aguilera, que hasta hoy está
sufriendo el dolor de no poder abrazar a su hijo de 14 años, ya que el
régimen cubano le prohibe el acceso a nuestro hogar.
“Además, por si esto fuese poco,
les informamos de actos de brutalidad policial contra miembros de la
sociedad civil independiente, actos que si hubiesen ocurrido en una
sociedad democrática hubiesen sido condenados. Tres jóvenes mujeres
negras, miembros de la oposición, Donaida Pérez Paseiro, Damaris Moya
Portieles e Idania Yánez Contreras, esta última con seis semanas de
embarazo, fueron brutalmente golpeadas y arrastradas por las calles de
Placetas para que no pudiesen entrar a nuestra casa.
Estos abusos, al igual que el
perpetrado contra un miembro de la oposición de 70 años de edad, el
activista Bienvenido Perdigón Pacheco, quien el 20 de abril de este año
fue arrastrado por la policía política causándole una hemorragia
cerebral y otras violaciones que suceden a diario, se llevan a cabo a
vista de todos para impedir la solidaridad con los protestantes y para
ni siquiera permitirles conocer nuestra situación.
Congresistas, es irónico que
individuos como ustedes, que han sido electos a sus cargos por un
sistema democrático y que disfrutan de todos los derechos humanos, no
deseen lo mismo para el pueblo cubano. No es digno usar prerrogativas
que son inaccesibles para nosotros, tales como viajar dentro y fuera de
su país, expresar una opinión sin temor a la persecución, o asociarse
con otros que comparten similares intereses y entonces ignorar a las
víctimas de la opresión en Cuba.
Cuando recordamos la lucha e
integridad de Martin Luther King y Rosa Parks, sin los cuales ustedes
todavía estarían teniendo que ceder sus asientos en el ómnibus y no
tendrían derecho a votar, nos preguntamos si el legado de aquellos que
conquistaron la oportunidad que ustedes disfrutan hoy ha sido reservado
únicamente para discursos políticos y ha cesado de ser un compromiso de
su generación con la justicia y la verdad.
Sinceramente, firman:
Iris Pérez Aguilera,
Movimiento Feminista de Derechos Civiles Rosa Parks y Jorge Luis García
Pérez Antúnez, Movimiento de Prisioneros Políticos “Pedro Luis Boitel”.
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