HOSPITALIZAN A UN ESCRITOR
DETENIDO
BLOOMBERG
Nueva York, 19/09/ 2007
En
las horas tempranas del 14 de septiembre, las autoridades cubanas
trasladaron al encarcelado periodista Normando Hernández González de
una prisión en la ciudad de Camagüey, en el centro de la mayor de
las Antillas, al hospital militar Carlos J. Finlay de La Habana, en
el oeste.
El traslado del escritor gravemente enfermo tuvo
lugar al cabo de varios meses de crecientes protestas
internacionales a su favor.
La medida fue confirmada por la madre de Hernández
González, Blanca González y su esposa, Yarai Reyes, en conversación
con representantes del capítulo estadounidense de PEN, el organismo
internacionales de los escritores, que ha venido siguiendo el caso.
''Yarai dice que lo están tratando muy bien y que al
fin está recibiendo medicamentos, aunque no sabemos qué
medicamentos'', dijo ayer Larry Siems, director de los programas
internacionales de PEN, en una entrevista.
Se espera que la esposa del periodista pueda
visitarlo en el hospital hoy por la tarde. La noticia del traslado
se regó rápidamente por las páginas web de exiliados y expatriados
cubanos durante el fin de semana, entre ellas Payolibre, un portal
de noticias con sede en Miami.
Varios grupos defensores de los derechos humanos
manifestaron ayer la cautelosa esperanza de que el traslado sea un
indicio de que a Hernández González lo pondrán en libertad.
En junio, las autoridades cubanas soltaron a otro
periodista, Armando Betancourt, al cabo de 15 meses de
presidio.Varias llamadas hechas ayer a la Sección de Intereses
Cubanos en Washington, que representa al Gobierno de Cuba en Estados
Unidos, no tuvieron respuesta.
Hernández González es uno de los 59 escritores aún
presos tras una ola de represión de disidentes en el 2003. En aquel
entonces, las autoridades arrestaron a 75 escritores, que fueron
juzgados y declarados culpables de “poner en peligro la
independencia o la integridad territorial del Estado''.
El más joven de los arrestados entonces, Hernández
González, que ahora tiene 39 años, padece de tuberculosis y varias
otras enfermedades graves. El escritor contrajo todas estas
dolencias en la cárcel.
''Hace más de un año que estamos preocupados por la
salud de Normando'', dijo Siems. Añadió que otros grupos también se
habían sumado a la causa del periodista preso. “Es un gran alivio y
exhortamos a los cubanos a seguir dándole tratamientos. Reiteramos
nuestro llamamiento a que lo suelten''.
El súbito traslado de Hernández González tuvo lugar
al día siguiente de que el legislador costarricense José Manuel
Echandi Meza entabló una petición ante la Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en la
ciudad suiza de Ginebra. La petición es el esfuerzo más reciente de
los legisladores de Costa Rica para conseguir que Hernández González
reciba tratamiento médico y que salga de prisión.