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LA DIVERSIDAD DE LAS AMÉRICAS
Existe
la mayor potencia del mundo:
Estados Unidos
y el país más empobrecido:Haití
INTERVENCIÓN DE EDUARDO GARCÍA MOURE EN LA REUNIÓN REALIZADA CON
DIRIGENTES DE LA AFL-CIO SOBRE LA UNIDAD DE LAS AMÉRICAS
Compañero
Presidente de la AFL-CIO John Sweeney
Compañera y amiga Linda Chavez
Vicepresidente de la AFL-CIO y Presidente de la ORIT
Compañero Stanley Gacek —Relaciones Internacionales AFL-CIO
1. En primer lugar deseo agradecerles esta invitación y
oportunidad de reunir a la máxima representación de la AFL-CIO y la
CLAT. Estamos aquí los compañeros Julio Roberto Gómez, Presidente de la
CLAT y Secretario General de la CGT de Colombia; el compañero Anselmo
Pontilius, Secretario General Adjunto de la CLAT y Presidente del
Consejo de Trabajadores del Caribe y de la Federación Latinoamericana de
Turismo y Eduardo García Moure, Secretario General de la CLAT y del
sector comercio de Cuba y de la STC-CUTC.
2. Nosotros hemos venido por delegación de nuestro Comité
Ejecutivo de la CLAT, integrado por 35 dirigentes (hombres y mujeres)
recién reunidos en Caracas, en representación de 46 organizaciones
nacionales y 11 federaciones sectoriales latinoamericanas, en 38 países
de Latinoamérica y el Caribe.
3. Consideramos que en el marco del proceso de unidad sindical
que estamos realizando y específicamente de la UNIDAD DE LAS AMÉRICAS,
esta reunión es de máxima importancia para conocernos
institucionalmente, intercambiar informaciones y analizar nuestras
posiciones como representantes de los trabajadores y nuestros pueblos, a
fin de establecer las bases para superar las confrontaciones y
contradicciones que nuestras naciones, estados y gobiernos han tenido y
tienen aún y que aspiramos, reconociendo la diversidad, pluralidad y
asimetrías que existen en las Américas, identificar y actuar unidos en
las coincidencias frente a los intereses capitalistas mercantilistas,
para la defensa de los valores y la dignidad del trabajador/a como SER
HUMANO, los derechos fundamentales de los trabajadores, la democracia,
la justicia social, la solidaridad y cooperación para un mundo posible
en PAZ.
Permítanme recordar que nuestro inolvidable compañero Emilio Máspero
hizo una visita a la sede de la AFL-CIO cuando la CLAT comenzaba su
promoción en Latinoamérica. Lamentablemente no encontró eco su
planteamiento de la diversidad en las Américas y los intereses del
Panamericanismo, de los capitales y de la guerra fría primaron.
Permítanme recordar también los esfuerzos que hemos realizado entre los
compañeros de la ORIT y de la CLAT y otras organizaciones
independientes, para promover la unidad sindical latinoamericana y de
los latinoamericanos con los países desarrollados del Norte como Estados
Unidos, Canadá y Europa. En esta reunión debemos recordar la reunión
CLAT-ORIT en Panamá en 1994, presidida por los compañeros Luis Anderson
y Emilio Máspero y después en Caracas y Bogotá con ocasión del 50
Aniversario de la ORIT en el 2001.
4. La unidad es una necesidad programática para dar respuestas
concretas y urgentes a los problemas que sufren los trabajadores y de
esta forma vuelvan a creer, confiar e incorporarse al sindicalismo y al
movimiento de trabajadores. Estamos convocados a construir la unidad
como un medio, con una nueva cultura de solidaridad y cooperación
práctica y activa, que sea capaz de paralizar en todo el continente a
las empresas que no respetan los derechos humanos universales y los
derechos laborales de los trabajadores que son indivisibles.
5. Y es una necesidad estratégica para fortalecer el
sindicalismo frente a la ofensiva de la globalización de las
corporaciones transnacionales que actualmente han concentrado un poder
científico-tecnológico y financiero mayor que muchos países, no respetan
los derechos de los trabajadores ni las normas y leyes de los Estados
Nacionales ni de los organismos internacionales.
Estas corporaciones tienen sus sedes en los países centrales del Norte,
con ramificaciones en los países emergentes y empresas subsidiarias en
los países en desarrollo.
Estamos convencidos que es necesario construir una contraparte que
reivindique una participación más equitativa en “LA TORTA QUE SE
PRODUCE”, pero esto no es suficiente, las organizaciones de trabajadores
tenemos que asumir un papel socio-político para construir sociedades
basadas en el trabajo y en la justicia social, donde el capital y la
tecnología sean medios e instrumentos, los inversores y empleadores
asuman su responsabilidad social con los trabajadores y las comunidades
y el Estado sea promotor y regulador.
6. La libertad sindical, el derecho a la contratación colectiva,
las libertades políticas y la vigencia de los derechos humanos y
sindicales deben ser los fundamentos de la pluralidad y diversidad que
fortalezca y enriquezca una propuesta de unidad orgánica desde las bases
nacionales, con capacidad de:
·
Dar respuesta a
los problemas, reivindicaciones y aspiraciones de los trabajadores.
·
Enfrentar la
ofensiva de la globalización neoliberal y de las corporaciones
transnacionales apoyadas por los organismos financieros internacionales
(FMI-BM-BID y OMC) que quieren eliminar a los sindicatos como actores
sociales.
·
Convertirnos en
la alternativa de un nuevo desarrollo integral y sustentable, basado en
trabajos dignos y empleos decentes.
7. En nuestra Latinoamérica-Caribe, la lucha de la clase
trabajadora está transversalizada por los intereses de las corporaciones
transnacionales, la pobreza crítica, la exclusión social, la falta de
educación básica y técnica, la salud y por la eliminación de las leyes
laborales y sociales, es por ello que para nosotros las luchas de los
trabajadores tienen que tener una doble dimensión:
· Las luchas de clase
para la defensa de los derechos de los trabajadores.
· Las luchas
populares para mejorar las condiciones generales del pueblo, porque no
es posible mejorar las condiciones de salarios y trabajo de los
asalariados en el marco de poblaciones empobrecidas.
Nosotros representamos a muchos de estos trabajadores empobrecidos en
Latinoamérica y el Caribe, en general, sólo el 30% de los trabajadores
son asalariados, del 15 al 20% sufren una desocupación estructural y el
50% son campesinos, trabajadores urbanos en la economía informal, sin
leyes civiles, laborales ni sociales, jubilados y pensionados (en la
mayoría de nuestros países, los compañeros y compañeras se jubilan con
un salario mínimo (entre 100 y 250$ mensuales) y salvo en países como
Argentina, Brasil, Costa Rica, en el resto, cuando un trabajador se
jubila es separado de su sindicato, con el resultado que los jubilados y
pensionados han creado fuertes y representativas organizaciones, que son
parte del movimiento de trabajadores; otros trabajan en cooperativas y
mutualidades de trabajadores integrados o coordinados con los sindicatos
en políticas y estrategias comunes.
Todos estos compañeros y compañeras son parte del movimiento de
trabajadores, sin estar amparados, en la mayoría de los casos, ni por
las legislaciones laborales y sociales, ni por los convenios de la OIT,
pero son parte de la clase trabajadora que tenemos que representar,
defender, reivindicar y conquistar sus derechos civiles, laborales y
sociales, que sería la forma más eficaz de rebajar sustancialmente la
pobreza y exclusión social y al mismo tiempo lograr la incorporación
mayoritaria de los trabajadores para tener capacidad de confrontar y
concertar, examinando las contradicciones entre la clase trabajadora
Una
característica de la diversidad de LAS AMÉRICAS es que en nuestro
continente tenemos la potencia más grande del mundo, con el mayor poder
de la inteligencia, el conocimiento económico, financiero y militar, con
sus propias raíces culturales, con su historia política expansionista,
basada en la doctrina Monroe que los ha llevado a invadir a Cuba,
República Dominicana, Haití, Puerto Rico, Guatemala y apoyar las
dictaduras militares de la Seguridad del Estado a través de los cuales
se contrajeron la mayor parte de la deuda externa en forma ilegítima y
se establecieron las bases para imponer el Consenso de Washington y las
bases de las políticas neoliberales. Y de otra parte tenemos a Haití, el
país más pobre, el primero en emanciparse e independizarse.
Tenemos a Brasil con 8.500.000 km2 y 185 millones de habitantes y a El
Salvador con 30.000 km2 y superpoblado.
Tenemos países muy importantes como Bolivia y Paraguay que no tienen
salida propia al océano Pacífico (el mar del futuro) y tenemos el Canal
de Panamá, por el cual pasan las mercancías del Atlántico al Pacífico y
países como Chile, Perú, Colombia y Centroamérica con fronteras al
Pacífico; tenemos el pulmón del mundo que es la Amazonía
EN
LAS AMÉRICAS tenemos cinco subregiones que se identifican por sus
orígenes, historias e intereses comunes, como son Norteamérica (EE.UU y
Canadá, de expresión inglesa y francesa); MERCOSUR donde tenemos la
mayor concentración de agua y aire del planeta, la Comunidad Andina de
Naciones (CAN), México y Centroamérica; y el Caribe cuatrilingüe, que se
distingue por su identidad cultural caribeña, su importancia geopolítica
e intereses neoeconómicos.
Latinoamérica y el Caribe viven procesos de CAMBIOS como reacción a
gobiernos y democracias restringidas a lo electoral, que aplicaron las
políticas neoliberales y que no respondieron a las necesidades y
demandas de los trabajadores y los pueblos. La CLAT por voluntad y
acuerdo unánime de nuestros Congresos en 1993 en Sao Paulo, ratificado
en 1998 en México y en el 2004 en Brasilia, ha confrontado y enfrentado
al ALCA, los TLC y el Consenso de Washington y nos ubicamos y somos
parte de los procesos de cambios, pero no de cualquier cambio.
Nosotros creemos y luchamos por un cambio donde se profundice y amplíe
la democracia con justicia social, que tenga como actores al pueblo
políticamente organizado y a las organizaciones sindicales y sociales,
donde el Estado sea promotor de servicios educativos, salud, como un
derecho del pueblo y los trabajadores y no como subsidios temporales.
Como dice nuestro compañero Presidente Julio Roberto Gómez, los
trabajadores no queremos que se nos regale nada, QUEREMOS TRABAJOS
DIGNOS, que se nos respeten nuestros derechos y de esta forma construir,
con los empleadores con responsabilidad social y el Estado promotor y
regulador, el desarrollo sustentable.
Ahora estamos creando y vamos a crear una CASA COMÚN, la Confederación
Sindical de Trabajadores de las Américas (CSA) que debe tener en cuenta:
respetar y representar la diversidad en las Américas y la pluralidad
existente a nivel nacional, para que nuestra unidad sea la incorporación
de todos, para actuar juntos y con eficacia.
Frente a los siguientes desafíos:
1. La condonación total de las deudas de los países más
empobrecidos: Haití, Honduras, Nicaragua, Bolivia, Guyana, Ecuador, para
dedicar estos recursos al pago de la deuda social: creación de empleos
decentes, educación y salud. El FMI hizo una rebaja condicionada y el
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) no ha condonado las deudas.
2. Eliminación de las deudas ilegales y reingeniería de las
deudas legalmente contraídas, para que ningún país tenga que pagar más
del 20% del presupuesto anual y dedicar sus recursos al pago de la deuda
social.
3. La eliminación de los subsidios a la exportación
agroalimentaria en los países enriquecidos, para dar acceso al mercado a
los productos agrícolas de nuestros países empobrecidos.
4. Establecer impuesto a las transacciones financieras. El
conocido impuesto TOBIN.
5. Actuar por la rebaja, por lo menos del 50% de los gastos
militares y la eliminación de la fabricación y el tráfico de armas, para
que estos recursos se dediquen al desarrollo y pago de la deuda social.
6. Somos favorables a un libre y justo mercado que incluya la
garantía de los derechos humanos y los derechos fundamentales de los
trabajadores en función del desarrollo sustentable y en la eliminación
de las asimetrías.
7. Actuar para eliminar los restos del colonialismo existente en
Latinoamérica-Caribe, Africa y Asia. La AFL-CIO, las organizaciones de
Canadá tienen un papel importante en este aspecto.
8. Oposición a las guerras y la agresión a otras formas,
especialmente las que son decididas en forma unilateral por cualquier
gobierno.
9. Favorecer la paz y el diálogo para resolver la crisis interna
en los países, oponiéndonos a todo tipo de violencia y terrorismo.
10. Favorecer en todos los países de las Américas, la legislación
de todos los migrantes que deben tener los mismos derechos laborales y
sociales de los trabajadores. Impulsar programas específicos de creación
de empleos y desarrollo en cada país.
11. Democratizar la representación de LAS AMÉRICAS en los
organismos internacionales: OIT, OCDE, OMC, FMI, BM, BID.
12. Especialmente hay que democratizar y hacer más equitativo,
funcional y transparente la representación en el COSATE. La CLAT
pertenecía a este organismo pero fue expulsada cuando se opuso a la
invasión a República Dominicana.
13. El sindicalismo y movimiento de trabajadores de las Américas
necesita desarrollar programas de servicios a los trabajadores, en el
campo de la educación general, la educación profesional para el trabajo,
la educación para los cuadros y dirigentes sindicales, la salud y el
mejoramiento de la seguridad social, universal y solidaria.
14. La CLAT desde que se estableció se ha opuesto a todo tipo de
bloqueo, embargo y aislamiento externo e interno del pueblo cubano para
que éste pueda autodeterminar su propio destino en democracia y al mismo
tiempo insistimos en solicitar la libertad de los presos sindicales y
políticos juzgados en juicios sumarios de una semana y condenados a
penas de 25 años de prisión, desde hace 4 años.
Proponemos dar prioridad a cinco retos internos que son determinantes
para el crecimiento cuantitativo y cualitativo del movimiento de
trabajadores para pasar a la ofensiva:
· Igualdad de
género e incorporación de las mujeres trabajadoras.
· Primer empleo
para los jóvenes con todos los derechos laborales, para evitar la fuga
de cerebros y las migraciones ilegales.
· Eliminación
del trabajo infantil y sustituirlo por becas para la formación general y
profesional de los jóvenes.
· Legalización
civil, laboral y social para convertir en trabajos dignos y empleos
decentes a los trabajadores de la economía informal y en las zonas
francas.
· Unificar al
conjunto del movimiento de trabajadores en las Américas.
Todo
esto es posible si creamos un fondo común, multilateral, con el ahorro
de gastos militares para dedicarlo a estos fines, en una comisión para
el desarrollo de la nueva Confederación Sindical de Trabajadores de las
Américas.
Agradecemos la paciencia de escucharnos, pido excusas por no haber
tenido la capacidad de simplificar tantos asuntos pendientes.
Ratificamos nuestra posición de una renovada actuación como trabajadores
para eliminar las asimetrías y las contradicciones y crear una AMÉRICA
LIBRE, DEMOCRÁTICA, JUSTA y SOLIDARIA, donde cada nación mantenga su
soberanía en el marco de la integración democrática.
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