Visión de Cuba
Exposición de visitante
argentino a la Isla de Cuba e impresiones al respecto.
ESTUVE EN ESE HERMOSO PAÍS LOS DÍAS 14 Y 15 DE JULIO DE 2007. EN LA
CIUDAD DE, HOLGUÍN. Al llegar, se nota una evidente presencia de
agentes de seguridad en el aeropuerto. Puede percibirse también un
sistema primitivo de control de migraciones – basado en una detenida
observación visual –
Desde un principio, se manifestó una notoria
carencia de servicios y de bienes.
La Habana es una ciudad bellísima, en proceso de
restauración, dirigido por un reconocido historiador. El pueblo es
extremadamente amable. La vida cotidiana transcurre al parecer, con
total normalidad.
Carencia de transporte y vivienda. Es notoria la
falta de transporte colectivo y motivo de queja de la población
aunque pareciera que lo asumen con estoicismo.
Se quejan de mala atención en salud y de un proceso
de deterioro en el sistema hospitalario. Contraponen esto a la
publicitada “solidaridad internacional” con la que se habría
beneficiado a Bolivia “regalándole” 13 hospitales. Se dice que, en
realidad, éstos estarían financiados por Venezuela.
Igualmente, se quejan de que los médicos son
enviados “en misión” al exterior con contratos establecidos por el
gobierno (por cada 10 (diez) dólares que reciben por este servicio
prestado, el profesional percibe 2, mientras que con los 8 restantes
se queda el Estado cubano).
Esto hace que los servicios que presta Cuba a
terceros países (especialmente médicos y maestros) estén entre los
principales rubros de ingreso de ese país, en detrimento de la
atención de las necesidades internas.
Los ingresos son extremadamente bajos. Un salario
ronda los 14/15 dólares mensuales - unos 375 pesos cubanos, “moneda
nacional” - (así denominados para distinguirlos de los pesos cubanos
convertibles – c.u.c.- o “divisas”). El poder adquisitivo es de
subsistencia mínima.
Hay así vigentes dos tipos de moneda, el peso y el
cuc (¿cambio único cubano?), con un precio impuesto por el gobierno
de 1 x 1 con el dólar, con el 20% de descuento al efectuar el
cambio.
Está prohibido recibir dólares (los mendigos los
rechazan, diciendo que “no valen”), así como realizar trabajos al
margen de lo legal (los bici-taxis, por ejemplo, así como los carros
de caballo en lugares como Holguín, no pueden llevar pasajeros de
origen extranjero).
Un jubilado cobra unos 7 dólares (175 pesos).
Algunos ejemplos concretos: el administrador de una
finca agrícola que funciona como restaurante en una zona alta
conocida como “el Mirador” - que tiene a su cargo diez
trabajadores, donde una comida cuesta unos 6,50 o 7 cuc y que puede
llegar a atender entre 40 y 80 comensales -gana 465 pesos mensuales
(alrededor de US$ 18,60) más 10 cuc. Tiene un plus como incentivo de
producción, en el caso de superar determinados objetivos, que por
ejemplo, a este Señor “en el mes de julio le va a permitir totalizar
unos 2000 pesos (alrededor de US$ 80)”, considerado un excelente
ingreso.
Existe entonces, incentivos económicos y con un
proceso de seria discusión ideológica.
Otro ejemplo: taxistas. Manejan automóviles del
Estado y el chofer está “adscrito”. Por cada 100 cuc que recaude
–sostiene uno de ellos-, cobra 56 pesos moneda nacional (poco más de
2 cuc).
Los automóviles particulares que ofician
clandestinamente de taxi, son fuertemente sancionados con multas si
son sorprendidos transportando turistas extranjeros.
Pero, junto con todas estas restricciones – todo
tipo de actividad es controlada y dirigida por el Partido Comunista
y por el Estado - es evidente el funcionamiento paralelo e ilegal de
una economía informal y de robo de mercaderías para ser luego
comercializadas a turistas, negocios o extranjeros residentes
pudientes –tabaco, alimentos, etc.-.
La Iglesia católica está instalada como una
institución importante sujeta –como todo- a discreto, pero estricto
control.
La visita de Juan Pablo II, en 1998, constituyó un
punto de inflexión, ya que se logró una mayor apertura y se la deja
actuar, aunque limitándola a lo estrictamente religioso.
La reciente reunión del CELAM ha sido un paso
significativo, al punto que siete figuras de primera línea del
gobierno –con excepción de Raúl Castro – participaron de una reunión
con la jerarquía episcopal, de manera reservada, durante dos horas.
El clero se compone de 350 sacerdotes en toda la
Isla, de los cuales la mitad son extranjeros, diez de ellos
argentinos. Son numerosos los de origen mexicano y colombiano.
La comunidad de Holguín aparece como particularmente
activa, con la presencia de cuatro sacerdotes argentinos –dos de
ellos en la misma ciudad, otro en Banes y otro en San Benito.
Resultó sorprendente la participación y adhesión de
la feligresía, compuesta no sólo por mayores de edad. La estadía
nuestra coincidió con la realización de una Escuela de Verano de
Teología, en la que durante una semana participaron entre 80 y 100
jóvenes, provenientes de las diversas parroquias de la provincia de
Holguín.
Un sacerdote argentino de esta comunidad, el P.
Marcos Pirán, fue sancionado por defender públicamente a los 75
presos políticos de conciencia, publicando sus nombres y puestos con
una advocación, a los pies de la imagen de la Virgen de la Caridad.
Se le realizó una suerte de “juicio”, con la presencia de la
ministra de Culto, Caridad Diego, y del Nuncio, logrando este último
que no se lo expulsara del país. Fue trasladado, en cambio, a una
zona muy pobre y marginal de la Provincia de Guantánamo.
Visitando el Museo de la Revolución
según el cual, para la etapa de los primeros años
desde 1920 hasta la toma del Moncada en 1953, pareciera que la
historia de Cuba es la historia del Partido Comunista - observamos 2
fotografías que nos llamaron la atención. Ambas son de Fidel Castro
en prisión luego del fracasado asalto al Cuartel Moncada. En una se
observa al grupo rebelde preso, posando en una toma de grupo que
parece la típica de un seminario o de un encuentro de amigos, muy
sonrientes y en muy buen estado. La otra, es una foto del líder en
una conferencia de prensa dada en la cárcel, con micrófono al
frente, rodeado de medios, dando explicación de los objetivos
revolucionarios.
Realizamos una entrevista a familiares de un preso
de conciencia, Antonio Ramón Díaz Sánchez, del grupo de Oswaldo Payá
Sardiña y condenado a 20 años, quienes denunciaron el mal estado de
salud y las malas condiciones de detención, así como la falta de
asistencia jurídica ya que no hay abogados –dijeron- que quieran
asistirlos.
Una situación llamativa –comentada por un
diplomático- fue que cuando se informó, el 29 de julio de 2006,
sobre el grave estado de salud del Presidente, la vida siguió su
curso con absoluta normalidad, sin manifestación pública popular de
ninguna naturaleza.
Por otra parte, al poco tiempo, se bajó línea por
medio de los CDR (Comités de Defensa de la Revolución) con
organización en cada manzana y edificios urbanos de Cuba y en los
distritos rurales, según la cual se habría planteado que la salud
del Presidente era secreto de Estado y que había que “controlar y
estar alerta con todos los extranjeros y gusanos
contrarrevolucionarios, evitando el ingreso de los mismos a los
edificios”.
Un matiz significativo en este contexto se dio
cuando, mientras se llevaba a cabo una de estas reuniones, un cura
extranjero se encontraba visitando una familia de ese edificio y se
encontró en medio del acto, que le resultó muy impactante. Cuando
éste terminó, el dueño de la casa donde el sacerdote se encontraba,
llamó al líder del CDR a su vivienda y señalándole al sacerdote le
dijo: “Este es el Padre tal..., extranjero. Es mi amigo, está aquí
invitado por mi y va a seguir siendo invitado a mi casa”, acción que
fue recibida de buen grado y al parecer con simpatía por parte del
líder.
Finalmente, la transición aparece como una
incógnita.
Pareciera que la mayoría aspira a que sea en paz y a
que los sectores ajenos y extremistas no intervengan.
Es un país con grandes carencias donde, aunque todos
tienen garantizado lo mínimo para subsistir, casi nadie puede
aspirar a mejorar su situación. La diferencia desde el punto de
vista de los ingresos, lastimosamente, la dan las remesas de
familiares.
El llamado de Fidel Castro sigue siendo a la
austeridad, al sacrificio y al idealismo, parafraseando a Martí:
“Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedras”
No obstante algunos dicen que se estaría gestando un
“efecto olla a presión”, aunque otros lo niegan. La aspiración
general parece ser la de poder construir una nueva etapa con
libertad, equidad y democracia.
Estimados amigos, estas son algunas observaciones y
percepciones de una visita privada a Cuba, de 5 días, que no
pretenden otra cosa que lo ahí expresado de compartir las mismas,
siendo consciente que uno habla solo desde una mirada fugaz, de una
realidad muy compleja y que al parecer, tiene trasfondos que nadie
expresa.-