CENTRAL LATINOAMERICANA DE
TRABAJADORES -CLAT-

MANIFIESTO 1º DE
MAYO 2007 Día Internacional del Trabajo
“Que se escuche la
voz del Pueblo”
Albert Parsons
Al cumplirse el 121 Aniversario de los Mártires de
Chicago, rendimos homenaje a todos los militantes del Movimiento
de Trabajadores, que a través de la historia han sacrificado sus
vidas y familias por los derechos de los trabajadores, trabajadoras
y de los pueblos.
Este 1° de mayo debe ser un día de reconocimiento a
nuestros predecesores que han luchado contra la explotación, la
injusticia, las dictaduras y han conquistado derechos humanos,
laborales y sociales. Al mismo tiempo, un día de reafirmación de
nuestro compromiso con la lucha colectiva de los millones de
trabajadores que viven en la pobreza y exclusión social.
Es prioritaria nuestra acción por la vigencia de los
derechos laborales, la defensa de la libertad sindical, la
contratación colectiva y la libertad de información y de expresión.
Este 1° de Mayo debe un día para reflexionar y
actuar sobre los nuevos paradigmas, desafíos y retos que en el
momento actual debemos enfrentar frente a los cambios en el mundo
del trabajo producidos por el desarrollo científico y tecnológico y
las políticas neoliberales capitalistas.
Por la PAZ contra la guerra e invasiones en Irak y
Afganistán, por la convivencia entre los pueblos y el derecho de los
Estados Palestinos y de Israel de existir y vivir en PAZ. Por el
derecho de los pueblos a la autodeterminación y contra todo tipo de
terrorismo y violencia militar o económica.
Por la dignidad del trabajo en su doble dimensión:
objetiva y subjetiva, que exige el respeto y la vigencia plena de
todos sus derechos y deberes. Toda persona tiene el derecho a tener
un trabajo digno, un empleo decente y ello nos exige actuar
solidariamente para que tengan acceso a estos derechos.
Por un movimiento de trabajadores autónomo,
independiente y socio-político que represente y defienda los
derechos de los trabajadores y contribuya con el desarrollo y el
progreso de la sociedad.
Por la libertad personal y colectiva de los
trabajadores, por la justicia social, la democracia real
(representativa y participativa), por la solidaridad en la
diversidad y la pluralidad, para unir los esfuerzos y construir la
COMUNIDAD LATINOAMERICANA DE NACIONES, tener voz propia en un mundo
plural y estar unidos por el BIEN COMUN de todos los pueblos y
naciones.
Ratificar nuestra propuesta por la condonación total
de la deuda externa de los países más pobres y la reingeniería de
las otras deudas, a fin de dedicar estos recursos al pago de la
deuda social y al desarrollo.
Por un desarrollo integral y sostenible para superar
la pobreza con todas sus consecuencias de exclusión social,
analfabetismo, falta de salud, desempleo, discriminación por sexo o
raza y trabajo infantil, para lo cual apoyamos los procesos de
integración económicos, sociales, culturales y políticos, basados en
la cooperación y en la eliminación de las asimetrías, que respeten
los derechos fundamentales de los trabajadores y la participación
activa de sus organizaciones en los organismos de decisión.
Contra la criminalización de las luchas sindicales
y sociales, los asesinatos, represiones y apresamiento de los
dirigentes sindicales y sociales; especialmente, solicitamos a todas
las organizaciones la solidaridad, reclamando la libertad del
compañero Vicente Ramírez, dirigente de los trabajadores
salvadoreños, apresado injustamente por su actividad sindical y
sometido a una ley antiterrorista que puede condenarlo de 40 a 60
años de prisión.
Apoyamos especialmente la dignidad y los derechos de
los trabajadores migrantes así como lucha de los trabajadores y los
pueblos a vivir con dignidad y empleos decentes en sus países de
origen.
Nos oponemos a los TLC mercantilistas, cuyo
contenido y experiencia han demostrado ser injustos, crear más
pobreza y contradicciones.
Este 1° de Mayo nos encuentra formando parte de la
Confederación Sindical Internacional (CSI) y comprometidos con el
proceso de Unidad en las Américas.
Hacemos un llamado a promover la acción unitaria sin
exclusiones, de todas las organizaciones de trabajadores:
campesinos, de las diversas industrias, empleados públicos,
empleados privados, del comercio, bancarios, seguros y servicios, de
la educación, la cultura y los conocimientos, del arte, los
trabajadores en la economía informal, las cooperativas y mutuales de
trabajadores, para conformar un contrapoder frente al proceso de
globalización capitalista y las corporaciones transnacionales, a fin
de construir un mundo basado en los valores humanos y los derechos
fundamentales de los trabajadores que son universales e
indivisibles.
“Si creeis que este bárbaro veredicto aniquila
nuestras ideas, están en un error, porque éstas son inmortales”
August Spies
Secretariado Ejecutivo Latinoamericano
San Antonio de los Altos-Venezuela, 1º de mayo de
2007