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Con la paulatina llegada
de los capítulos del Anuario Estadístico 2010 de la Oficina Nacional de
Estadística (ONE) con los datos de 2009 se va conociendo con algún
detalle lo acontecido económicamente el pasado año. Respecto a la
Industria Manufacturera, la información resulta impactante; en lugar de
una mejoría en su desastrosa situación, se aprecia un empeoramiento
radical de este decisivo sector.
El Índice de Volumen Físico de la industria por el origen de los
productos, muestra que tomando al año 1989=100 sólo se alcanzó en 2009
un 44,9%, incluida la industria azucarera –inferior incluso al pobre
46,1% de 2008. Si se excluyera la industria azucarera, el indicador es
del 50,6% referente a lo logrado en 1989 -también una disminución frente
al 52,0% de 2008. Prácticamente todas las producciones, con la excepción
de las farmacéuticas y botánicas, muebles, y bebidas, las demás están
muy distantes de los niveles de 1989. Llama la atención que la
fabricación de textiles y prendas de vestir sólo representan el 7,8% y
el 23,2%, respectivamente, de lo obtenido entonces.
En la elaboración de productos alimenticios únicamente se llega al
67,1%; muy inferior sería si se tuviera en cuenta el volumen de
alimentos producidos por habitante, por el incremento poblacional habido
desde 1989. Se destaca que la fabricación de los productos para la
construcción representa el 26,8% del volumen de 1989; el cemento
producido ese año alcanzo la cifra de 3,8 millones de toneladas,
mientras en 2009 sólo se llegó a 1,6 millones/tons; similar panorama se
repite en insumos determinantes para la construcción como ladrillos de
barro, bloques de hormigón, baldosas de terrazo, cabillas corrugadas y
otros elementos decisivos, lo cual está en correspondencia con la caída
radical en la edificación de viviendas, que someramente sobrepasó las 35
000 unidades el pasado año. Una cantidad insignificante para empezar a
resolver el enorme déficit habitacional existente, agravado por la
destrucción ocasionada por los tres huracanes que azotaron la Isla en el
2008.
La zafra azucarera 2008/2009 fue de 1,38 millón de toneladas -base 96
grados de polarización- mientras la de 1989/1990 alcanzó 8.04 millones,
de igual calidad. El rendimiento industrial, o sea, la cantidad de
azúcar obtenida por cantidad de caña procesada, fue de 10,0%. Un
indicador inferior en un 22,0% al promedio de los 10 años anteriores a
1959, lo cual muestra la colosal caída de la eficiencia en la industria
azucarera cubana.
Aunque todavía no se han publicado las estadísticas del comportamiento
de los primeros meses de 2010, puede afirmarse que el declive en la
industria manufacturera continúa. La producción azucarera con muchas
dificultades podría haber, si acaso, sobrepasado el millón de toneladas
en la recién concluida zafra. En los demás renglones de la Industria
manufacturera deben existir reducciones importantes en relación con el
primer semestre del pasado año, bajo la incidencia de la falta de
divisas en la importación de insumos esenciales; una dinámica negativa
que posiblemente continuará acrecentándose en los próximos meses.
A más de 20 años del inicio del Período Especial, puede avizorarse que
los problemas de la economía cubana tenderán a complicarse, con el
agravamiento adicional del nivel de vida de la ciudadanía, aún si la
colaboración venezolana se mantuviera a los actuales niveles. Un
supuesto sin muchas garantías, por el aumento de las dificultades
económicas y políticas en el país sudamericano. El panorama y las
perspectivas de la industria manufacturera cubana son un reflejo de lo
que acontece en toda la economía nacional.
La Habana, 28 de Junio del 2010
Oscar Espinosa Chepe
Economista y Periodista Independiente.
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