SE LIMPIAN CALDEROS.
Como siempre el reloj había sonado a las
4:30 de la mañana pero no había necesidad de que sonara, el viejo
Valdés ya se había acostumbrado a levantarse a esa hora con o sin
reloj y si dejaba el despertador preparado era por seguir la rutina
y también, ¿por qué no decirlo?, para que la suerte lo acompañara,
siempre la necesitaba, de lo contrario la “búsqueda” no funcionaba,
había que estar antes de las cinco haciendo la cola para poder coger
los 12 o 15 periódicos que le reservaba Felo, si se retrasaba, otros
viejos como él los tomaban y adiós el sustento del día.
Esto no es fácil -pensó- mientras apuraba el
trago de café que le ofrecía Lina, su compañera de los últimos
cuarenta años. Salió a la calle apurando el paso, una fina y fría
llovizna mañanera lo obligaba a evadir los charcos, el barro de las
calles y los habituales huecos de las aceras, ahora más difíciles de
distinguir pero que ya conocía de memoria; afortunadamente con la
lluvia la entrega también se demoraba y hasta era posible que alguno
de sus compañeros se hiciera el remolón o que sencillamente
desistiera de su “tajada diaria de diarios”, quizás pudiera
conseguir algunos extra. El “negocito” como él lo llamaba o “asunto
de los viejitos pobres” como era denominado por la gente no le
dejaba mucho, ganaba unos 70-80 centavos con cada ejemplar y esto
eran alrededor de 8 o 10 pesos diarios que necesitaba
desesperadamente, la exigua pensión no alcanzaba para casi nada y
con la Vieja diabética había que fajarse muy duro para conseguirle
los alimentos, pero la vida es así, pensaba, mientras se acercaba al
kiosco. Le llamó la atención que aún no hubiese nadie, a esa hora
siempre había cola (hacer colas era el eterno oficio de los cubanos)
pero solo alcanzó a divisar a Felo hablando con otro hombre y
parecía que las cosas no marchaban bien; se acercó lentamente hasta
que pudo identificar a este último, era el nuevo Jefe de Sector de
la Policía, sin dudas algo andaba mal.
-¿Qué busca ciudadano?, le espetó el policía
casi al rostro.
-Nada, solamente quería cubrirme de la
lluvia.
-Bueno pues retírese a otro lugar, ahora
estoy hablando con este ciudadano y dirigiéndose a Felo: seguro que
este es uno de tus contactos para la reventa de periódicos…
-No,-respondió Felo-, no lo conozco, no sé
quién es, mientras Valdés se alejaba rápidamente.
Regresó a casa mucho antes de lo que Lina
esperaba, las preguntas tampoco se hicieron esperar…
-¿Qué pasó Viejo, por qué viniste tan
pronto… y con las manos vacías?
-Se acabó el negocito Vieja…
-¿Y eso?, ¿cómo?
-Pues llegué a hacer la cola como siempre y
allí estaba la Policía, se le tiraron a Felo, lo “echaron pa’lante”…
-¿Y cómo nos las vamos a arreglar?, la
pensión no alcanza ni para una semana…ahora sí, ¡a pasarlas negras!
–sentenció Lina mientras dos gruesas lagrimas rodaban por sus
mejillas-…
-No lo sé, respondió, pero tranquilízate,
capaz que se te suba el azúcar y te dé una cosa, ya aparecerá algo
por ahí para “defendernos”, ya verás, -agregó- mientras le pasaba
cariñosamente el brazo por encima de los hombros y depositaba un
beso en su mejilla que alcanzó a humedecerle los labios.
El correr de los días le traía siempre la
misma pregunta: ¿y ahora qué?, porque no había mucho que hacer en
una sociedad donde la miseria sin ser parte del ejército alcanza el
rango de general, donde muchos “buscaban” pero solo unos pocos
lograban encontrar algo. Pasó revista a su patrimonio: podría vender
dos de las cuatro sillas del juego de comedor, en fin es que en la
casa solo quedaban él y la Vieja así que con dos sillas alcanzaba y
dicho y hecho, las sillas se convirtieron en algunos pesos con los
que terminar el mes e invertir en maní, una chuchería que siempre
tiene venta y algo se le gana a cada cucurucho pero esto no resultó,
el maní no siempre aparecía y había que ir a buscarlo lejos, al
campo, donde la dificultades con el transporte se hacían
insuperables; intentó también con dulces y caramelos caseros pero
por increíble que parezca en la otrora azucarera del mundo resultaba
imposible conseguir una libra de azúcar extra.
Una Iglesia cercana comenzó a donar
almuerzos para los pobres, cierto era que Valdés nunca había sido
muy religioso, hacia muchísimos años que no pisaba un templo, desde
por allá por los sesenta cuando botaron a los curas y monjas del
país y se decía que la religión era el opio de los pueblos; su vida
había transcurrido siempre dentro de la Revolución, fue hasta
militante del Partido y atesoraba un montón de diplomas y medallas :
“Héroe del Trabajo”, “Vencedor de la Emulación Socialista”,
“Cederista ejemplar” y un largo etcétera de distinciones y
condecoraciones que se comieron su juventud pero que al día de hoy
nada traían a su mesa, no obstante decidió acercarse al sitio que
durante tanto tiempo había evitado o que había sido apremiado a
evitar; lo pensó seriamente y es que este paso le planteaba un
enorme dilema ético: qué pensarían sus antiguos compañeros del
Partido si se enteraban… y Fidel, que diría?, pero sus ex compañeros
del Partido o se habían ido de Cuba o habían muerto o en su inmensa
mayoría compartían la misma miseria socialista en que estaban
sumidos todos y Fidel sin dudas no atravesaba las penurias
cotidianas que la gente común sí tenía que enfrentar. Se decidió a
traspasar el umbral del portón que siempre estuvo abierto para todos
pero que él mismo cerró durante largos años de su agitada vida
revolucionaria; una vez en el interior alguien le dio los buenos
días y lo trató de señor, recordó también que hacia largos años
nadie lo trataba de señor…
-Buenos días –respondió apresuradamente-.
-Pase adelante, ¿qué lo trae por acá?
-Pues verá, Usted es…
-El Padre Jorge, párroco de esta Iglesia,
¿en qué puedo servirlo?
-¿Le puedo hablar con toda franqueza?
-Claro que puede, diga Usted….
-Yo…hace muchos años que no entro a una
Iglesia… el asunto es que… vivo con mi esposa y estamos en muy mala
situación , somos solos, ella está enferma desde hace algún tiempo,…
por algunos vecinos me enteré que ustedes dan alimentos, almuerzos,
a gente necesitada y de verdad quisiera…
-No solo alimentos también medicinas a
“gente necesitada” como Usted dice así que venga conmigo, yo creo
que por lo menos parte de su problema está resuelto, vamos a ver a
la Hermana encargada de estos asuntos…
Llegó a la casa loco de contento, había
conseguido un respiro, ahora a sus escasas obligaciones sumaba el ir
a la Iglesia a recoger la cantina del almuerzo; con el transcurso de
los días la Vieja también se veía mejor, en ocasiones hasta le daban
un pedazo de carne, sí, sí, entendió bien, hasta un pedazo de carne
que le venía muy bien para mejorar la deteriorada salud de Lina pero
tenía una nueva preocupación, siempre había sido hombre trabajador,
colaborador, y no iba con su lógica el recibir sin aportar nada a
quienes tan generosamente le estaban ayudando; un día en que tuvo
oportunidad de entrar hasta la cocina se percató del mal estado en
que estaban algunos calderos y utensilios, “es mucha la candela que
se les da” fue la respuesta que obtuvo de la Hermana, de inmediato
se ofreció para limpiarlos y repararlos en las tardes, una semana
después la batería de cocina lucía reluciente.
-Sabes Vieja, ya llevo algunas semanas
dedicándome a la limpieza de los cacharros de cocina de la Iglesia y
estaba pensando…, yo creo que pudiera ganarme unos pesos si me
dedicara a hacer lo mismo aquí en la casa, seguro que vendrían un
poco de mujeres del vecindario a que les arregle sus cachivaches…
¿qué tú crees?
-El problema va a ser conseguir el
detergente y el estropajo de aluminio-respondió- son difíciles de
adquirir y ¡no me vas a acabar con lo poco que tengo!…
-Pero ya aparecerán así que no te preocupes
por eso, préstame el que tengas ahí que mañana comienzo; esa misma
noche ya tenía listo y colocado en la ventana un gran cartel:
“SE LIMPIAN CALDEROS”
Los comienzos de toda empresa por pequeña
que sea siempre son dificultosos y este no lo iba a ser menos, la
gente del vecindario no lo tomaron muy en serio y pasaron varios
días sin que concurrieran usuarios de este nuevo servicio pero no
faltaron quienes se mofaban preguntándole con ironía donde se hacía
la cola, entretanto trataba de legalizar la situación de su nuevo
“oficio” pero por supuesto que en el listado de trabajos por cuenta
propia no aparecía el de “limpiador de calderos” ni se podía crear
esta nueva denominación así que no había autorización, eran órdenes
“de arriba”; en este intervalo apareció la primera interesada, una
mulata cuarentona con una gran cazuela renegrida, aceptó el encargo
y al siguiente día el aspecto del artefacto había cambiado
radicalmente, se esforzó en hacerle un trabajo de calidad, era su
primera cliente y también los primeros diez pesos que ganaba en este
oficio.
Como casi siempre ocurre a esta siguieron
otras demandantes, el trabajo bien realizado se propagandiza por sí
solo y la gente llegaba pagando hasta por adelantado: cinco pesos
por la cazuela, diez por los calderos; la situación económica de
Valdés estaba mejorando y también la suerte lo estaba ayudando,
Alexis, el primo “escapado” a Miami hacía años andaba de visita en
el pueblo y se le apareció de improviso en la casa, el reencuentro
fue emocionante pero el impacto mas fuerte resultó cuando intentó
regalarle un billete de 100 dólares, ¡una verdadera fortuna!, jamás
Valdés había tenido tanto dinero junto sin embargo lo rechazó con la
misma prontitud con que hubiese deseado guardárselos en el bolsillo:
No es eso lo que necesito, -le dijo- harías mejor si me mandas
algunas cosas para seguir adelante con esto, y señaló el cartel en
la ventana, dos meses más tarde recibía un set completo para
“mejorar” la producción: guantes, detergentes, lija, un compuesto
para quitar manchas, otro para abrillantar, esmalte, remaches para
reparar las asas y en fin todo lo que su pariente consideró de
utilidad; ahora sí el negocio marchaba, venia hasta gente de La
Habana a pulimentar y reparar los enseres de cocina. Tres de sus
antiguos compañeros de la cola del periódico nos turnábamos para
ayudar en los trabajos y claro está, nos buscábamos el sustento del
día; parte del patio de la casa lo destinó a crear lo que denominó
“el taller” y en el sitio aunque estrecho se trabajaba con comodidad
y agrado.
Dicen que la alegría en casa del pobre dura
poco; no recordaba cuando fue que Lina le hizo mención de las
“vueltas extrañas” que los del comité (*) estaban dando por los
alrededores de la casa pero algo hubo de eso, después vino la
mismísima Presidenta a solicitar la limpieza y reparación de unas
cazuelas, total, nada como para escandalizarse, a fin de cuentas
todos tenemos las mismas necesidades pero….
Informe de Presidenta del CDR No. 53 a:
Jefe de Sector PNR (**).
--Siendo alrededor de las 5:00 pm del
día______ me presenté en casa del ciudadano Valdés con el pretexto
de solicitar la limpieza de dos cazuelas, el mencionado ciudadano
aceptó el trabajo entregándomelas al siguiente día para mi sorpresa
relucientes, parecían casi nuevas, así que por los resultados y por
lo que pude apreciar del sitio donde realiza las labores está
utilizando productos químicos y materiales no disponibles en el país
( varias botellas tenían etiquetas escritas en inglés) enviadas
según se comenta en el barrio por un pariente del extranjero, creo
que sin dudas tenemos que seguir vigilando de cerca las actividades
de este ciudadano que en el pasado mantuvo una trayectoria
revolucionaria pero se desvió ideológicamente y ya esto se trata de
un caso en que el imperialismo yanqui y sus secuaces han penetrado
la barriada en que vivimos, agravado con el uso de substancias
químicas que pudieran resultar peligrosas.
Informe de Responsable de Vigilancia CDR No.
53 a:
Jefe de Sector PNR.
--Hemos realizado según sus instrucciones el
seguimiento del ciudadano Valdés: durante dos años al menos se
dedicó a la actividad económica ilícita denominada “reventa de
periódicos”, luego de la ofensiva contra este vicio social pasó a
otras actividades también ilícitas como venta de maní al menudeo,
caramelos, dulces caseros, etc. sin embargo meses atrás concurrió a
su casa el ciudadano Alexis (primo de Valdés), apátrida que abandonó
el país en los años 80 durante los sucesos del Mariel (***), como se
recordará en aquellos eventos se fueron miles de gusanos y escorias
que corrieron a refugiarse en los EE.UU. junto a sus amos
imperialistas siendo el tal Alexis uno de los primeros en marcharse
y según rumores en el vecindario este ciudadano le entregó una
fuerte suma en dólares a Valdés, más tarde le envió algunos paquetes
con materiales, instrumentos y productos químicos para llevar
adelante la actividad a la que ahora se dedica: limpieza y
reparación de calderos, cazuelas y demás utensilios de cocina, esta
“actividad”, aparentemente inocente, resulta sin embargo muy
peligrosa, en primer lugar por el contacto con la gusanera y el
enemigo imperialista como se ha podido ver con la participación del
primo Alexis, en segundo lugar ha permitido el enriquecimiento
ilícito de Valdés aprovechándose de la explotación del trabajo ajeno
(al menos tres obreros laboran junto a él), algo ya desaparecido en
nuestra sociedad socialista y en tercer lugar porque este tipo de
negocios tiende a deformar ideológicamente a nuestra población, en
especial a la juventud del pueblo, que pudiera interpretar
erróneamente que la Revolución se hace “de la vista gorda” ante
situaciones como esta e intentar vías o canales similares para
lucrar a expensas del sudor de nuestro pueblo.
Reporte de Informante (anónimo) a:
Jefatura Sector PNR.
--Para los últimos tiempos hemos podido
detectar un incremento en las compras en el mercado negro por parte
de algunos vecinos de esta barriada; aparte de los elementos ya
conocidos y bajo nuestro control (siguen varios nombres) en los
últimos meses se ha notado la presencia del ciudadano Valdés quien
se ha dedicado a la compra de alimentos : arroz, aceite , frijoles,
leche, pollo, carne de res ( me consta que al menos en una
oportunidad compró dos libras ); como sabemos este tipo de
adquisiciones estimulan las actividades del mercado clandestino y el
sacrificio ilegal de ganado vacuno por parte de elementos
antisociales de la zona a los cuales debemos combatir sin tregua.
Informe de la Reunión Operativa No. XXX.
Unidad PNR Municipio XXX. Provincia Habana.
--Se analizó en detalle la actividad
delictiva en el Municipio, desglosando las mismas como es habitual
en las correspondientes a delitos comunes y políticos, destacando en
estos últimos aquellos que potencialmente ponen en riesgo la
seguridad del Estado.
I---Delitos comunes:
(Se mencionan varias figuras delictivas y
nombres.)
II--Delitos políticos:
-----------y cabe destacar dentro de estos
la aparición de un foco de actividad económica ilícita por parte del
ciudadano Valdés quien luego de haber tenido durante gran parte de
su vida una trayectoria acorde con los principios de la Revolución
ha sido captado por el enemigo imperialista atraves del ciudadano
Alexis, apátrida radicado en los EE.UU., quien incitó, estimuló e
incentivó al antes mencionado Valdés a desarrollar en nuestra zona
un extenso taller para la construcción y reparación de útiles de
cocina con el cual se ha estado enriqueciendo a expensas de las
necesidades del pueblo trabajador, resulta importante señalar
también que para la realización de estas actividades ha recibido
peligrosísimas sustancias químicas procedentes del exterior entre
ellas detergentes y muy poderosos ácidos las cuales presumimos que
además podrían ser utilizadas para otros fines distintos a la
limpieza, reparación y/o construcción de utensilios de cocina por lo
cual se solicita de la Dirección Provincial PNR dar máxima prioridad
a este caso y enviarnos instrucciones a la mayor brevedad.
Informe de la PNR Provincia Habana sobre
caso “Valdés”:
---Luego de una profunda reunión de análisis
en la que participaron (siguen nombres y grados) se concluyó:
i) Dar máxima prioridad al seguimiento de
las actividades de este ciudadano, en el mismo concurren varias
figuras delictivas todas de máxima gravedad: Actividad económica
ilícita, enriquecimiento ilícito, receptación, contactos con el
enemigo, posesión de sustancias químicas peligrosas y/o restringidas
, posesión de herramientas y equipos para la fabricación de enseres
de cocina ( que pudieran también ser utilizados para la producción
de cuchillos u otras armas rudimentarias) , explotación del trabajo
ajeno, etc.
ii) Dada la importancia de esto que ya
constituye un verdadero foco delictivo y no una actividad aislada se
decide pasar el caso al Departamento de Seguridad del Estado de cuya
Dirección solicitamos las instrucciones correspondientes.
Informe de Dirección Gral. Departamento de
Seguridad del Estado (DSE) con relación al “CASO VALDES”
(CONFIDENCIAL):
--Una vez conocidas las actividades
delictivas de este ciudadano hemos concluido que sin lugar a dudas
se trata de un peligroso foco de actividades en contra de la
Revolución por lo que se consultó a los más altos niveles de este
Departamento decidiéndose la realización de un plan
táctico-operativo de neutralización como sigue:
1.-Monitoreo de todos los contactos
telefónicos, postales o por cualquier otra vía del ciudadano Valdés
y sus familiares, especialmente los contactos con el extranjero,
proceder de igual modo con los que laboran junto a él en la
fábrica-taller.
2.-Seguimiento diario y discreto de estos
ciudadanos, no tomar ninguna acción que pueda despertar sospechas
entre los implicados, no interferir con las actividades ilícitas que
han estado desarrollando: compras en el mercado negro, negocios,
trabajo, etc., tomar especial nota de adquisición de sustancias
químicas y metales, acopiar todo tipo de información acerca de estos
sujetos.
3.-Identificacion de todos los ciudadanos
que concurran a la vivienda y fábrica-taller bajo cualquier motivo o
pretexto, especialmente aquellos conocidos como desafectos al
proceso revolucionario.
4.-Esperar por nuestras órdenes para
procedimiento final.
El procedimiento final ocurrió seis meses
más tarde, las patrullas llegaron de madrugada, los combatientes
descendieron y con rapidez y profesionalidad se situaron en las
posiciones asignadas, registraron minuciosamente la casa ocupando
las pruebas incriminatorias: pinzas, martillos, destornilladores,
papel de lija, remaches, lejía, detergentes, limas, guantes, pintura
de aluminio, trescientos pesos en moneda nacional y veinticinco CUC
(****); el arresto fue de inmediato y le seguimos los tres que le
ayudábamos en el taller, fuimos trasladados esposados a la sede
policial provincial y allí permanecimos detenidos hasta el día del
juicio que como todos los juicios en Cuba fue rápido, los abogados
defensores, a quienes conocimos una hora antes de la audiencia
hicieron todo lo que pudieron y mejor sabían hacer en casos como
estos: se refirieron al brillante pasado revolucionario de Valdés y
pidieron clemencia para todos nosotros enfatizando en el
arrepentimiento de sus defendidos.
Coincidimos por última vez en la estrecha
habitación del tribunal en la que esperábamos el traslado a alguna
de las tantas cárceles de la Isla, casi a modo de despedida alcancé
a decirle, con una forzada sonrisa:
-Bueno, se nos acabaron los calderos…
-Los calderos no, la limpieza de los
calderos, pero aun nos quedan otras limpiezas…-me respondió-.
-¿Y qué me quieres decir con eso Valdés?
-Que ya se terminó la de los calderos pero
algún día saldremos de esta prisión absurda y verás en la ventana de
la casa un nuevo cartel: "SE LIMPIA LA REPUBLICA"; se que la Vieja,
como siempre, estará allí para acompañarme, te espero también a ti…,
---y eso fue lo último que le oí decir
mientras el guardia lo llevaba hacia su nuevo destino.
Hasta aquí la transcripción íntegra de lo
que me contó Luis, amigo y compañero de Valdés en el taller; lo más
triste es que todo fue verdad.
(*). Comité: CDR, comité de defensa de la
revolución.
(**). PNR: Policía Nacional Revolucionaria.
(***). Sucesos o éxodo del Mariel: ocurrido
en 1980, estampida en la que abandonaron Cuba más de cien mil
personas por el puerto del mismo nombre.
(****) CUC: peso convertible, una de las dos
monedas de curso legal en Cuba, vale unas veinticinco veces lo que
el “peso”.
© Dr. Antonio Llaca.
Caracas. /Venezuela.
Marzo. /2009.
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