Otra Diva se va

   

Por Aimée Cabrera

Aún tengo en mente los recuerdos de la infancia. Era muy pequeña en los primeros años de la década de los 60, y me vienen a la mente los familiares, amigos de mis padres, juguetes y canciones.

Recuerdo cuando viajábamos en el carro de mi padre, el radio no dejaba de poner las canciones de moda; mi mamá y mi hermana mayor las cantaban; también se escuchaban en las vitrolas. No puedo olvidar las voces de Nat King Cole, Harry Belafonte y sus calipsos, “los aretes” de Vicentico Valdés, el yerberito de Celia, o los boleros de Olga Guillot.

La música cubana con sus autores e intérpretes, me trae tantos recuerdos, y ahora la noticia del deceso de Olga Guillot, me hace recordar esos tiempos. Gracias al Internet pude ver sus fotos recientes, y conocer muchos detalles de su vida.

Si el gobierno cubano la condenó al olvido, por haberse exiliado y expresarse con franqueza a propósito de un régimen que nunca aplaudió, ella quedó atrapada en las placas de acetato cubiertas por carátulas de cartulina que fueron remendándose con precinta o lo que apareciera , para guardar esa instantánea sin brillantez que nos hacía verla joven y atractiva.

Con el tiempo, los poseedores de tocadiscos no tuvieron cómo repararlos. Aparecieron los cassettes y la forma siempre de regrabar en ese sistema, la voz de esta afamada bolerista a través de quienes viajaban al exterior, como sucedió por último con los discos compactos. Aunque hay que reconocer que varias generaciones en Cuba, apenas la conocen.

Se de unas niñas que tienen un DVD con el homenaje que le dieron en vida a Celia Cruz. Ellas saben de memoria qué se dice en esta fiesta de despedida a la sinpar guarachera.
Quizás tengamos la suerte de conseguir alguno que nos muestre a la Guillot, sería una forma de disfrutar sus interpretaciones, a la vez que aprenderíamos sobre esta cubana criolla que siempre dio muestras de amor al prójimo, y a su público.

Son tantos los cubanos que caen en el olvido impuesto por el Gobierno, cuando rehúsan doblegarse, que los que están atrapados aquí, necesitan seguir al tanto de todos. No obstante, gracias a las nuevas tecnologías muchos supieron de la partida de Olga Guillot , quien de hecho es y será, Olga de Cuba.

 

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